Cuando de pequeña pensaba en mí a los 30 años tenía una imagen que en absoluto se corresponde a mi "yo" actual. Creía que llegada a esa edad me habría convertido en una mujer adulta (en honor a la verdad debo matizar que no me siento aún del todo como tal). Me imaginaba casada, con hijos, con una profesión consolidada... Al timón de una vida que no he seguido a pies juntillas, no por falta de ganas sino más bien por los condicionamientos sociales y personales que han minado mi camino... y el de muchos, aunque ahora solo hable de mí.
Te pautaban la vida, a golpe de silbato: colegio, universidad, trabajo, casa, matrimonio, maternidad... Y nosotros obedecíamos diligentes, interiorizando como correcto lo que en realidad solo era un estándar. Luego llegó la crisis y arrambló con términos como acceso a la vivienda, estabilidad laboral e incluso maternidad, se colaron otros que si bien antes ya existían, con los años su auge fue creciendo, tales como separación, divorcio, convivencia....
Y a resultas me encuentro con 33 años, 6 meses y 23 días, con una casa a medio pagar y a medio construir, a merced hace ya seis años de los designios del administrador concursal que se hizo cargo después de la quiebra de la promotora. Con un trabajo (a Dios gracias) que me reporta más sombras que luces y sin poder ser madre.
No soy en absoluto lo que soñé para mí, tan solo un borrador, pero sé que lo he hecho lo mejor que he podido, no por ellos... Tan solo por mí.
A mi me pasa parecido... y quizás por eso me guste cada menos cumplir años porque no soy ni por asomo lo que me imaginaba ser. Y aunque soy consciente de que soy yo la culpable, también son las circunstancias...
ResponderEliminarNos han puesto un patron a seguir, y ahora con la crisis en mi entorno veo que la gente no puede ni si quiera casarse porque no pueden ni tener una casa, porque no les dejan trabajar aun teniendo estudios, y sin tenerlos, tambien, y si consigues un trabajo hay que prepararte para ser explotado, pisoteado, y a aguantar! La gente no puede casarse ni tener hijos, y asi la edad de ser madre se retrasa y con ello las posibilidades. En fin que no me gusta mucho la sociedad en la que vivo.
Un beso!